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Bodas en Polinesia Francesa

Dejaos llevar por su encanto

Polinesia Francesa: Cuna y fuente de inspiración de grandes actores, intelectuales, literatos, pintores y cantantes durante décadas. Sus parajes atrajeron a artistas como Marlon Brando, Stevenson, Gauguin, Charles Morice, Jacques Brel o Herman Melville.

Ningún lugar en el mundo ejerce una atracción tan poderosa sobre quien lo visita…

Robert Louis Stevenson

Bodas en Polinesia Francesa: Cuidamos hasta el más mínimo detalle

Casarse en Polinesia Francesa es una de las experiencias más ricas que se pueden vivir, por eso, en Arêna Pacific nos hemos especializado en bodas en la playa con el fin de que este momento sea perfecto, único e imborrable.

Una vez que la pareja llegue al aeropuerto será recibida por nuestro equipo de asesores especializados en bodas originales. Primero, os ayudará a acomodaros en el hotel, tanto a los novios como a los invitados, quedando a vuestra disposición para resolver cualquier duda o deseo siempre con la sonrisa más popular del mundo: la sonrisa polinesia.

Nos centraremos especialmente en el vestuario dada la singularidad del mismo.

Escoger entre más de 100 islas, que configuran el archipiélago, es difícil. Hay que tener en cuenta que no todas están habitadas, y otras, dada la dificultad del terreno, no son adecuadas para celebrar un enlace, sin contar con las que están muy alejadas y con difícil conexión. Pero no hay que preocuparse, el equipo de Arêna Pacific os ayudará a elegir la mejor y más inolvidable.

Pocos son los hombres que abandonan las islas después de haberlas conocido; dejan que su pelo se vuelva cano allí donde se establecieron…

Robert Louis Stevenson

Contamos además con una exquisita selección de Islas Privadas en las que celebrar vuestras Bodas Tradicionales Polinesias: Tetiaroa, Nukutepipi, Tapai y Motu Nao Nao son sólo algunas de ellas.

El hombre moderno no tiene sitio donde regresar después de haber visto estas islas

Paul Gauguin

Conoced la magia de Polinesia

La luz, los colores del arrecife, y la fauna marina al alcance de la mano permanecerán en vuestra retina para siempre.

Hay muchas cosas que hacer y ver en Polinesia: bucear, surfear, pasear entre sus montañas, escalar, dedicarse a la vida contemplativa, degustar su sabrosa cocina, observar la artesanía…. todo este abanico de actividades serán posibles gracias a Arêna Pacific que, no lo olvidéis, estará abierta a vuestras propuestas.

Paul Gaugin después de haber viajado por medio mundo, haberse arruinado, vivir en pobreza, sin reposo emocional y sin poder encontrar el equilibrio espiritual, decidió irse lejos de Francia y escogió como lugar de destino Polinesia.

Una isla que os atrapará

Fue tal el impacto que le causó la vegetación, el color turquesa de sus aguas y la amabilidad de sus habitantes que no dudó en quedarse a vivir en este incomparable lugar.

Fue tan feliz en el archipiélago que decidió vivir para siempre en él. Aquí se enamoró y encontró la felicidad y el equilibrio, hasta tal punto que podemos decir que este inquieto pintor encontró el paraíso.

Sin duda alguna, para un pintor como Gaugin los colores brillantes de las Islas inundarían su paleta y su vida de fecundas y ricas tonalidades acordes con el exotismo del lugar que obraron el milagro de que Gaugin sonriera a la vida.

En contraste con esa luz, con el color negro del cabello de las mujeres, con otra tonalidad de piel diferente a la europea, provocaron una eclosión creativa que nos ha dejado los mejores cuadros del pintor.

Tetiaroa es hermosa más allá de mi capacidad de describir. Se podría decir que Tetiaroa es la tintura de los mares del sur

Marlon Brando

Marlon Brando conoció Polinesia francesa en 1962 rodando “Rebelión a bordo”. Durante el rodaje se enamoró de la actriz polinesia Tarita Teriipaia, quien se convertiría en su tercera esposa y con la que tuvo dos hijos.

Tanto le gustó el lugar que se decidió a vivir allí. En Tetiaroa, además del amor y su refugio, encontró su felicidad, su paz y su tranquilidad.